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Almagrario celebra sus 45 años


(Comunicados de Prensa) Agosto 2010

Almagrario superó la crisis y presenta una nueva imagen sólida y moderna
• Con dos años en el cargo, su actual presidenta presenta otra cara de esta compañía que, contra todo pronóstico, surgió de las cenizas y apunta a convertirse en líder del sector.
Bogotá, D.C., agosto 10 de 2010. Hace dos años “nadie daba un peso por Almagrario”, como se dice coloquialmente. Un desfalco multimillonario, su fallida venta y graves problemas administrativos al interior de la compañía la hacían percibir como una sociedad con camino inminente a la liquidación.
Sin embargo, hoy las cosas son a otro precio. La firma no sólo llevó a cabo un plan de contingencia que le permitiera superar la crisis generada por el robo del que fue objeto, correspondiente a unos Certificados Cafeteros por 37.000 millones de pesos que se negociaron en el mercado público de valores, sino que inició un vasto plan de reingeniería que no ha terminado, pero que ya hoy muestra resultados de fondo.
Y la gestora de este “milagro” fue su actual presidenta, Diana Alejandra Porras Luna, una abogada con estudios en Derecho Laboral y Jurídico, quien pasó de ser la Coordinadora de Asuntos Legales de Crédito Público, en el Ministerio de Hacienda, a asumir las riendas de una organización que iba rumbo al abismo.
Almagrario es un almacén general de depósito creado hace 45 años por al antiguo Banco Ganadero. Hoy, sus principales accionistas son el Gobierno nacional (a través de un fideicomiso) y el Banco BBVA, que posee 37%, en tanto que un grupo minoritario cuenta con menos de 1% de la empresa.
Como las demás firmas del sector, nació para hacer parte de un banco de gran prestigio en el mercado colombiano, con el fin de apoyar la gestión de almacenamiento en el tema de garantías, pero como lo dice la ejecutiva, lamentablemente éstas se convirtieron en el “patito feo” de las instituciones financieras a pesar de que su presencia es clave para el apoyo a los empresarios de los sectores agropecuario, real y demás.
“El tema de los servicios financieros está atado a la expedición de Certificados de Depósito de Mercancías (CDM) que hoy en día constituye un instrumento valioso, ya que les permite a los exportadores, tanto grandes como medianos y pequeños, contar con una alternativa para financiarse a través de otros productos”, señala Porras al explicar que dichos CDMs se negocian con la Bolsa Mercantil Colombiana -antes Bolsa Nacional Agropecuaria (BNA)-.
A su juicio, manejar herramientas como ésta hace que Almagrario sea cada vez más exigente en temas como gobierno corporativo y análisis de riesgo, al tiempo que la obliga a contar con una infraestructura más robusta que les permita mitigar tales riesgos.
“La visión y misión que Almagrario quiere proyectar a partir de ahora es que no se trata de un simple “almacenador”, sino de todo un operador logístico con una gran infraestructura técnica y operativa con un amplio camino recorrido y mucho por recorrer”, subrayó la ejecutiva.
Almagrario ofrece actualmente seis líneas de servicio: agencia de aduanas, tratamiento de granos, almacenamiento, contenedores, manejo de inventarios, y emisión de CDMs y bonos de prenda.
En la actualidad cuenta con 32 puntos o centros de distribución a nivel nacional con 7 sucursales, desde los cuales maneja toda la operación, pero se destaca su presencia en los dos puertos marítimos más importantes del país, los de Buenaventura y Santa Marta, donde registra una gran capacidad de descargue y cargue a granel.
En este momento totaliza más de 520 clientes de todos los sectores, y de acuerdo con ranking elaborado por la revista Dinero en mayo pasado, se ubica en el quinto lugar por nivel de ventas dentro del grupo de Operadores, Agentes y Terminales de vocación logística, con ingresos operacionales por 61.329 millones de pesos al cierre de 2009.
El cambio
La ejecutiva asegura que una vez saneada la empresa, con imagen renovada y un amplio panorama en materia de nuevos negocios, el primer objetivo de Almagrario es consolidar la reputación que ha logrado en estos 45 años para que la gente sepa que “puede seguir contando con nosotros como su aliado y su operador logístico”.
No obstante, en medio de esta reestructuración se decidió mantener el nombre de la marca de Almagrario, entre otras razones porque goza de buena recordación, y también para no desconocer que estaba orientado inicialmente al sector agrícola, donde concentra la mayor experiencia.
“Nuestra visión a corto plazo apunta a ejecutar este año el intenso proceso de reestructuración que hemos iniciado, y finiquitar el tema de la contingencia cafetera, no tener que deberle nada a nadie y consolidar a Almagrario con estados financieros totalmente limpios y revisados de cara a sus accionistas, proveedores y clientes”, subraya Porras.
En el tema de resultados, se espera cerrar el período con cifras en negro, pues hay que tener en cuenta que en 2008 y 2009 el balance fue negativo debido justamente al mencionado desfalco con los Certificados Cafeteros. “Nos vimos en la necesidad de pagar esos 37.000 millones con recursos propios y esto obviamente afectó la estabilidad financiera de la empresa”, explica la directiva.
Así mismo, se espera seguir avanzando en el tema de la reingeniería, que ha implicado grandes inversiones en tecnología, donde había un rezago grande, y evaluar sectores que no sean estratégicos para consolidarse en los que desarrollen operaciones logísticas para mejorar la infraestructura.
Todo esto, no sólo para seguir siendo una empresa pionera dentro del sector en el mercado colombiano, sino, como lo asegura su presidenta, para preservar el principal recurso con que cuenta Almagrario hoy, representado en una fuerza laboral de 560 personas.

Mayor Información:
Jose A. Figueroa
Coordinador de Mercadeo
jfigueroa@almagrario.com

Patricia Amaya Comunicaciones
dirección@patriciaamaya.com




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