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El “homo ecomomicus” acaparador de dinero dejará paso a la “mulier economica” solidaria de bienestar


San Sebastián, 22 de Octubre de 2008. Los especuladores globales en su obsesivo afán por ganar dinero usan sus empresas para maximizar beneficios, pero cuando encuentran otra alternativa para aumentarlos las cierran imperturbables dejando a miles de trabajadores profesionales sin empleo y a millones de personas sin los bienes que necesitan para subsistir.

Ante las repetidas crisis financieras que provocan cierres de empresas, despidos masivos, escasez de alimentos y fuertes problemas de liquidez bancaria, muchos sentimos la necesidad de encontrar una solución al caos que continúa provocando la exacerbada avidez monetaria fomentada por el neoliberalismo global.

La editorial Publidisa acaba de editar un libro, La “Mulier Economica” y la Economía, que da los primeros pasos hacia esa solución presentando una base teórica donde el bienestar es la meta de toda actividad económica, donde el elemento clave es la destreza de las personas y el dinero es un elemento auxiliar solo válido para facilitar los intercambios.

Tal como explica el libro, la lucha competitiva que fomentan las teorías económicas inspiradoras del neoliberalismo globalizador solo han logrado extender el hambre y la miseria a buena parte del mundo, además de acumular una inmensa bolsa de dinero especulativo que provoca repetidas crisis financieras como las dos que el mundo ha padecido en menos de 10 años, en el 2000 y en el 2008.

El libro intenta evitar ese desastre continuado exponiendo la mentalidad de la “mulier economica”: un concepto de persona en acción inspirado en la mentalidad solidaria que ha mostrado la mujer a lo largo de la historia actuando para lograr su propio bienestar y el de sus familiares y vecinos; no se trata de un concepto de género, sino de una mentalidad compartida por muchas personas y que engloba a mujeres y hombres, a niños y ancianas; en definitiva: a todos los seres humanos que actúan para obtener bienestar.

Por su parte el neoliberalismo sigue el modelo del “homo economicus”: un ser autista que no siente apetencias orgánicas, ni deseos de relacionarse con otras personas, ni afán por desarrollar su potencial y disfrutar de la vida, y cuyo único objetivo es ganar el máximo de dinero.

Los especuladores solo han aprendido a actuar con esa mentalidad egoísta, independiente y de superioridad, solo perciben a las otras personas (trabajadores, clientes, ciudadanos) como simples objetos que pueden usar libremente en sus acciones “racionales” de competencia monetaria dirigidas a obtener el máximo beneficio. Por eso los responsables del gobierno y de las empresas ni se inmutan cuando sus planes por acumular más dinero quitan el pan de la boca a los hijos de los profesionales que han perdido su puesto de trabajo.

Necesitan que miles de millones de profesionales apliquen su destreza en las fábricas y oficinas para generar bienes y servicios, y les hacen doblemente dependientes de sus empresas: para comprar bienes los profesionales dependen del dinero que cobran en la empresa, y para obtener bienestar dependen de los bienes generados con su propio esfuerzo, pero que tienen que comprar con el mínimo dinero que les paga la empresa.

Los especuladores también dependen de los profesionales; pero no aceptan esa dependencia y les contratan cuando les conviene, y les despiden cuando quieren, convencidos de que no les costará nada sustituirlos por otros ansiosos de cobrar un sueldo.

Los profesionales tienen dos alternativas: a) continuar trabajando para unas empresas que les pagan una miseria y les usan como siervos para ganar más dinero; b) organizarse como prosumidores usando su destreza profesional para producir en exceso los bienes y servicios adecuados para su propio bienestar, e intercambiar con otros profesionales los excesos mediante el trueque.

Hay que terminar con el caos económico provocado por la mentalidad del “homo economicus” que solo induce a las personas a usar su dinero para acumular más dinero estéril, en lugar de aplicarlo para proporcionar bienestar a todas las personas.

Ha llegado el momento de cambiar la mentalidad monetaria que solo proporciona dinero a unos especuladores que ni siquiera saben usarlo para vivir mejor, y de que los profesionales adopten una mentalidad de bienestar que les mueva a colaborar como prosumidores sociales generando con su esfuerzo los bienes y servicios que usarán ellos y el resto de la Humanidad para disfrutar de la vida en convivencia constructiva.

Contacto:

Germán Orbegozo

Tno: 605-392-154

Email: comunic.orbegozo@gmail.com

Editorial: publidisa.com




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