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La Conagua con responsabilidad en el fallecimiento de los ejidatarios de Tula


Lamentamos los decesos ocurridos y nos unimos al dolor que embarga a los familiares de los ejidatarios que en la víspera del día mundial del agua, el sábado 21 de marzo de 2009, fallecieron por la negligencia de la Comisión Nacional del Agua (Conagua): Cecilio Álvarez, José Portillo, Gerardo Márquez, Juan Godínez, Abraham Cruz, Hilario Godínez, Nicolás Cruz, Martin Rea, Sabino Godínez, y tres mas que no tenemos sus nombres, todos ellos usuarios del distrito de riego 003 de Tula, uno de los distritos de riego que utilizan aguas extremadamente peligrosas para la vida humana.
Los distritos de riego fueron entregados a los usuarios, mas nunca se les entregó los recursos programáticos para su atención y mucho menos la especialización necesaria para mantenerlos en buen estado. Sólo los distritos dedicados a la exportación son atendidos, en tanto los demás han sido marginados.
Ahora fueron los gases tóxicos los que acabaron con la vida de esta gente humilde, necesitada de agua para sus cosechas, porque sino las riegan se secan, y si no limpian los canales y los sistemas de rebombeo la Conagua no los deja regar. Por ello, tienen que realizar faenas o labores en extremo peligrosas, llevan años limpiando y nunca les han avisado que estas labores requieren de equipo de seguridad especializado.
Es notoria la falta de aplicación de las normativas de higiene y seguridad que la Conagua omite por ahorrarse presupuesto. El año pasado fueron 4 buzos muertos en el Sistema Cutzamala, el antepasado fue un trabajador el fallecido, pertenecía al Organismo de Cuenca de Aguas del Valle de México, radicado en San Andrés Atenco del Municipio de Tlalnepantla México, sin olvidar la terrible tragedia de la inundación en Tabasco, en donde la negligencia mostrada por la Conagua, en cualquier otro país hubiese sido suficiente para remover a los funcionarios responsables y fincarles responsabilidades.
Todos los accidentes tienen un común denominador: la ausencia de equipo de protección y la no observancia de las más elementales normas de seguridad.
Es claro que alguien esta fallando en las más altas esferas de la dirección de la Conagua. En cualquier país con normalidad democrática ya se hubieran realizado las investigaciones necesarias para sancionar a los responsables. Tres años consecutivos la C.N.A ha manejado un presupuesto histórico destinado a la infraestructura hidráulica, nos preguntamos ¿dónde esta ese dinero? En esos tres años, la Semarnat aumentó su presupuesto de21 mil a 45 mil millones de pesos, la mayor parte de ese presupuesto va a la Conagua.
Son décadas que el personal no recibe un aumento digno, y si a los propios trabajadores de la Conagua sólo les dan saldos de ropa de trabajo, es obvio que menos se los darán a trabajadores externos contratados por compañías privadas que cobran mucho por sus servicios y no les importa arriesgar la vida de sus empleados, en tanto el personal de base, con años de experiencia, es desplazado de su materia de trabajo y obligado a los “retiros voluntarios”.
Lo suyo de los directivos de la Conagua son las grandes obras, como las represas que avanzan impactando a los pueblos, su cultura y sus formas productivas porque las grandes empresas necesitan energía, o inversiones desproporcionadas como la construcción del polémico Emisor Oriente, el mantenimiento al Sistema Cutzamala o las costosas plantas de tratamiento cuando existen otras alternativas. No se justifican presupuestos tan elevados para las pobres metas alcanzadas, y existiendo los recursos no se destinan a programas que en primer instancia protejan la vida humana.
Por el bien de la Comisión Nacional del Agua, por el bien del país, por el bien de los trabajadores y las comunidades es necesario que la Cámara de Diputados intervenga e investigue el destino de los presupuestos asignados dando prioridad a que se cubran las metas para que todos los mexicanos tengan acceso al agua potable y al alcantarillado y se atienda a fondo la crítica contaminación de las aguas.
Por su grave responsabilidad, Es necesario que renuncie su actual Director, mas preocupado por sus disputas políticas con otros partidos, lo cual hoy perjudica el abastecimiento de la Cd. de México. Porque la Conagua no puede por negligencia propiciar la muerte, es la institución responsable de atender un insumo vital necesario para la vida humana y los ecosistemas.
Atentamente, por la CTDCPA
Pedro Martínez Salas jubilado de la Semarnat y
Rodrigo García Elizalde miembro de la Corriente Sindical Independiente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal




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