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La falta de Resistencia al “NO”, la frustración, la violencia y la Psicopatología.


El presenta articulo redactado por David nuño vergel, pretende dar una visión ecléctica sobre la naturaleza de los síntomas disfuncionales y cada vez mas agudos, presentes en nuestra sociedad, y concentrados de forma llamativa e incipiente en estratos infantiles y juveniles.
A día de hoy ya se ha dicho casi todo sobre la violencia infantil, la Psicopatología adolescente y adulta, los patrones de enseñanza en la familia o la escuela. Se ha hablado mucho, se ha reorientado la temática; pero la verdad es que ha sido a nivel macroscópico y social, e incidiendo en la familia y las amistades como responsable. A mi parecer las medidas propuestas, si es que acaso existen, han sido vagas y generalistas, incluso han dotado a los actores, ya sean familias, profesores, amistades e incluso los autores materiales, de mayor ambigüedad, relevancia y culpabilidad.
En otro orden de cosas, y en la práctica clínica cada vez lo detectamos con mayor incidencia, nos encontramos con niños y adolescentes adolecedores de diversos tipos de Psicopatología. Nos encontramos con personas con diversos problemas de comunicación, depresivos, disociales, antisociales, bipolares, etc.
Muchos padres justifican la violencia como fruto de su Psicopatología, o del círculo de amistades contraído, pero a mi parecer la violencia tiene unos orígenes mucho más tempranos.
Por todos en conocido la contribución genética en el desarrollo o manifestación de ciertos trastornos, y por todos es conocido también, la igualdad de relevancia del ambiente en esa manifestación psicopatológica.
Muchos autores coinciden en la naturaleza agresiva del “hombre” y en como esta es modulada por una sociedad represiva de esas conductas. Se presupone que la violencia no tiene cabida en nuestra sociedad y es por ello que se extingue. Esto es cierto en parte y mas tarde insistiremos en ello.
Ya en su día, Isaac Asimov concluyó que “la violencia es el ultimo recurso del incompetente”. YO me pregunto si los niños y jóvenes de hoy en día son competentes socialmente, si tienen estrategias para afrontar dificultades, si tienen visiones realistas de la realidad cambiante, si son autosuficientes en aspectos de la vida cotidiana, si tienen una personalidad madura y estable o adaptada a la necesidad, etc.
Es en el punto anterior donde creo que las familias juegan un papel importante. Cada vez mas los padres dedican menos tiempo a sus hijos, cada vez mas estos, premian injustificadamente a sus hijos, cada vez mas los involucran en actividades o juegos individualistas y aislados, cada vez mas soportan menos los llantos y quejas de sus hijos, etc. En contra partida, cada vez más intentan subsanar esas carencias de tiempo, a nivel cuantitativo, con premios y regalos impersonales e innecesarios. Son muchos los padres que sucumben a las demandas de sus hijos, quizás por algún tipo de sentimiento de culpabilidad.
Hoy en día los padre No saben decir No a su hijo; y ello lleva quizás a una pereza aprendida, que se manifestará en un porcentaje alto en la vida adulta. Esta dinámica de relación provee a los jóvenes de una visión ideal de la vida, un lugar donde existe la complacencia, donde solo es necesario pedir para ser complacido. Esto en una ilusión.
Ello desprovee de la gestión temprana a la frustración, de ser creativo ante las dificultades, de dotar a la persona de motivación ante la adversidad, de gestionar las emociones negativas, de habilidades de negociación y comunicación, de aceptación de las normas y decisiones de las personas ajenas, de una visión realista de la sociedad basada en el esfuerzo y no en el premio precisamente, etc.
Desproveer a un joven de estas estrategias y dotarlo de otras más cómodas, hace de esta persona algo vulnerable y con capacidad limitada de actuación a corto plazo en la sociedad.
Cuando el ambiente y el tiempo apremian en una situación social con un objetivo y una persona a puesto en marcha recursos disfuncionales- porque no los asimiló bien en la infancia- de comunicación, negociación, de aceptación de la negativa, de gestión de emociones, de creación de alternativas funcionales, etc. y ve que no es resolutivo, pocas herramientas le quedan, precisamente porque no las tiene, es aquí donde la violencia es propicia para su manifestación. Y ello va en consonancia a la cita de Isaac Asimov y al tema pendiente de aclaración de más arriba. Es decir la violencia se expresa con la intención clara de obtener beneficio, sea de la índole que sea, y suele manifestarse cuando los demás recursos se han agotado y la persona está frustrada por no haber podido conseguirlo con otros medios. Ello lleva y recuerda, a un patrón temprano de aprendizaje basado en la comodidad y en la pereza aprendida. Donde con solo hacer algo que moleste a los demás consigues premio.

En cuanto la relación de todo lo expuesto anteriormente con la Psicopatología, decir que cuando un joven se enfrenta a la sociedad desprovisto de las herramientas deseables y comienza a experimentar frustración a consecuencia de una negativa tras otra, cuando detecta que no tiene el control de los acontecimientos, que incluso dedicándole recursos y esfuerzo puede ser que no se tenga éxito, etc. La persona puede verse inmerso, debido a al falta de aprendizaje temprano, en un estado amotivacional, de indefensión aprendida y/o de estilos atributivos disfuncionales que pudieran desembocar en trastornos de ansiedad y/o del estado de animo.

Con todo lo anterior NO pretendo ser exhaustivo, ni critico con las familias. Solo pretendo identificar algo específico y dotar a las familias de una herramienta de actuación, y que permite saber por donde empezar a trabajar. Pretendo detectar e informar de algo que pasa desapercibido y que es cultural, algo que se entrena, una forma de relacionarse que revierte a medio/largo plazo en el bienestar y salud de todos.

“Saber decir NO, y que te digan NO, es terapéutico. Te dota de herramientas para el éxito”. Quisiera acabar con una reflexión…y que hace referencia al tema del tiempo a nivel cuantitativo que los padres no dedican a sus hijos.
Dedicar tiempo es importante, pero más quizás, sea la calidad humana y social del tiempo compartido. ¡Y digo bien!..¡Compartido!...Existe un estudio que se realizó en colegios de primaria a inicios del curso. El profesor preguntaba a sus alumnos que qué era lo mejor que les había sucedido en los últimos meses. Curiosamente ningún alumno se inclinó hacia una respuesta material. Todos hacían aportaciones como las siguientes:
Jugar al fútbol con los amigos, ir a buscar caracoles con mi padre o comer una tortilla en la playa.

Website: http://www.psdanuver-terapia-psicologia.com




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