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La mayoría de los jóvenes desconocen cómo prevenir el cáncer de piel


Con el motivo del Día Europeo para la Prevención del Cáncer de Piel que se celebra este domingo, 13 de junio, el Instituto Europeo de Biomedicina (IEB) inicia una campaña informativa de cara a la población. Según las estadísticas, la mayoría de los jóvenes desconocen, o a menudo olvidan, cómo protegerse de esta enfermedad. Se ofrece, a continuación, una guía práctica que abarca en tres apartados de antes, mientras y después de la exposición solar consejos, tratamientos médicos y productos naturales, que son de gran ayuda para conseguir un bronceado conforme, sin necesidad de correr riesgos.

· Cada año en España se registran más de 3.200 nuevos casos de Cáncer de Piel, entre un 60% y 90% producidos por la exposición solar, según la Sociedad Española de Medicina General.

· Una de cada 60 personas en el país desarrolla Cáncer de Piel a causa de una incorrecta exposición al sol, siendo más afectados los jóvenes, según la Asociación de Dermatología de España.

· En los últimos 20 años la tasa de melanoma, el más grave de los tumores de piel, se ha multiplicado por 10, evidenciando los estudios epidemiológicos sobre la exposición incorrecta al sol, según la Academia Española de Dermatología y Veneorología.

GUÍA PRÁCTICA PARA TOMAR EL SOL

CONSEJOS Y PRECAUCIONES ANTES DE LA EXPOSICIÓN SOLAR

1. Revisión médica anual
Es sencillo y nos puede salvar de muchos disgustos. Es recomendable que una vez al año su médico o dermatólogo verifique la presencia de lesiones o lunares que puedan malignizarse. Para poder tomar medidas de precaución, es necesario saber qué tipo y fototipo de piel se tiene.
Hoy en día existe aparatología que permite determinar el estado de la piel del paciente en niveles de elasticidad, queratina, porosidad, sebo, o arrugas, permitiendo una evaluación inicial y posteriores comparativas. Mediante un sistema evaluador dérmico se pueden determinar estos parámetros a través de sondas de imagen y analizadores individuales conectados a un potente software.””Determinar estos parámetros es imprescindible para evaluar el estado de la piel frente a la exposición prolongada del sol. Muchas veces multi vitamínicos específicos que mejoran la calidad de estos factores, una dieta rica en determinadas frutas y verduras, y saber seleccionar la crema adecuada, nos puede proteger frente a la severidad del sol, e incluso nos puede ayudar a conseguir un moreno más vistoso y prolongado”, resumen los especialistas del IEB.

2. Cuidados sencillos de la piel
Limpiar la piel e hidratarla habitualmente.

3. Dieta rica en vegetales y frutas
Por su alto contenido en vitaminas y antioxidantes, preferiblemente sin cocinar, ya que al someterlas a altas temperaturas suele eliminar o reducir sus propiedades. Deben eliminar de la dieta los alimentos preparados, los fritos, azúcares saturados y bollería industrial. Las proteínas de “alta calidad” son muy importantes, especialmente las que se encuentran en los pescados azules, por su alto aporte en Omega3, cuando se elaboran a la plancha, al vapor o al horno. El aceite de oliva extra es muy adecuado y beneficioso para nuestro organismo, siempre y cuando no se ingiera en exceso, entre una y dos cucharadas soperas.
4. Los oligoelementos
El calcio, el zinc y otros oligoelementos facilitan la protección de la piel.

5. Grandes amigos del cáncer y el envejecimiento prematuro: tabaco y alcohol
Reducir el consumo de tabaco (nunca superar los 5 cigarrillos diarios), y beber alcohol moderadamente (un vaso de vino o una cerveza al día). El consumo de agua debe situarse entre 2 y 2,5 litros al día para mantener un nivel de hidratación corporal óptimo.

6. Pregunte a su farmacéutico
En el mercado existen productos específicos y contrastados que preparan la piel para la exposición solar. La mayoría de estos tratamientos se venden en farmacias y deben comenzarse por lo menos dos meses antes de las exposiciones solares.

TOMANDO EL SOL

1. Cuidado entre las 11:00h y las 16:00h
La luz del sol produce varios espectros de luz, de los cuales nos tiene que preocupar los rayos ultravioleta (UVA y UVB), ya que son estos los que activan los cambios celulares que predisponen la piel a padecer un posible cáncer.
Entre las 11 de la mañana y las 16h aproximadamente, esta radiación tiene mayor intensidad y agresividad, por lo que o bien deberemos evitarlas, o bien habrá que extremar las precauciones.
Especialmente cuidado con proteger adecuadamente los ojos, pues cada vez más aparecen lesiones oculares de repercusión a largo plazo por culpa de un descuido con el sol, como las cataratas o lesiones similares. Utilizar gafas protectoras homologadas.

2. Tomar el sol de forma progresiva
El primer día de exposición al sol, no debería superar los 15 minutos, pues probablemente quemaremos la piel. Esto no sólo supone las molestias habituales, sino una aceleración de su envejecimiento y un aumento innecesario de la predisposición al cáncer de piel.
La mejor forma de tomar el sol, y alcanzar el moreno de piel deseado sería de forma progresiva, aumentando 10 minutos cada día la exposición al mismo, para dar tiempo a la piel a aumentar su mecanismo de defensa, que es el bronceado. Aproximadamente entre los 9 y 10 días, la piel estará preparada para aguantar exposiciones más prolongadas sin problemas, siempre y cuando evitemos los peligrosos rayos del medio día. Los tipos de piel son un factor decisivo a la hora de seguir estas instrucciones indicadas para un tipo de piel media, y aquellos de piel muy clara, o pelirrojos, deberían extremar aún más sus precauciones.

3. Escoger bien el Factor de Protección adecuado
El objetivo de los factores de protección es aumentar el tiempo de exposición al sol disminuyendo el riesgo, pero no anulándolo. Es importante saber que el factor de protección debe aplicarse sobre la piel 45 minutos antes de comenzar la exposición al sol, pues es lo que tarda en activarse su efecto de protección. Aunque se trate de protectores solares “resistentes al agua”, es obligado aplicarlos con frecuencia, pues el sudor y el agua los eliminan rápidamente o reducen su eficacia.
Para escoger el factor de protección que más nos convenga hay que tener en cuenta que el factor de protección que indica en el envase nos hace referencia a los minutos que podemos estar expuestos al sol, por lo que un factor 20 nos dará 20 minutos de protección.
Un buen protector solar es indispensable, incluso en invierno. Fíjese en las indicaciones del fabricante, en su Factor de Protección Solar (FDS) y en su Factor de Protección Ambiental (EPS). Busque una crema buena, su piel y la de sus hijos está en juego.
4. Niños, mujeres embarazadas y personas mayores
Se debería intentar evitar por todos los medios, que un bebe no recibiera exposición al sol, al menos hasta cumplidos los 6 meses de edad. A partir de ahí y hasta los tres años es importante extremar las precauciones.
La exposición al sol con moderación y control es muy beneficiosa para las personas mayores, pues activa la vitamina D. Pero deberán tener mucho cuidado de exponerse a un bronceado intenso o quemaduras, pues con la edad la radiación solar se acumula y los riesgos de cáncer aumentan exponencialmente.
Si se puede evitar la exposición al sol durante el embarazo mucho mejor, por que se corre el riesgo de que aparezcan manchas en la piel o cloasmas. Estas sobre todo suelen aparecer en la cara y manos, y muchas veces no desaparecen concluido el embarazo.
Por otro lado, los niños y los ancianos deben protegerse especialmente y consumir sales minerales y abundante agua, evitando la deshidratación y los golpes de calor. Mojarse continuamente la cabeza para evitar mareos e insolaciones. Es importante no tomarse estas indicaciones a la ligera pues todos los años se dan casos de mortalidad por estas causas.

5. After Sun (después del Sol)
Aquellas personas que mantienen “el moreno” todo el año ya sea por cabinas solares o exposición continua, deberán prestar especial atención a este punto. Existen varios productos y tratamientos que combaten directamente el envejecimiento cutáneo de la piel producido por la exposición solar u otros factores ambientales.

· Baños de Ozono
Son de sumo beneficio para la piel. Utilizando vapor, se distribuyen moléculas de ozono por todo el cuerpo a través del flujo sanguíneo. Sus propiedades de limpieza, regeneración y mejora cutánea son indiscutibles. Ayuda contra el envejecimiento de la dermis y alarga los efectos estéticos de la exposición solar.

· Cremas regeneradoras
Se aconseja utilizar cremas emolientes o regeneradoras contrastadas. El uso de geles o productos constituidos a base de rosa de mosqueta o aloe vera, entre otros, son recomendables como hidratantes y reparadores naturales.

· Productos Fitoterápicos
Existen numerosas plantas que protegen la piel y se usan como medidas complementarias. Podremos encontrar en el herbolario ungüentos y productos a base de bardana, pensamientos, borraja, onagra, semillas de uva o extracto de té verde.

DESPUÉS DE TOMAR EL SOL

1. Revisión Médica o dermatológica
Es recomendable realizar la revisión dermatológica anual al final del verano para así detectar las posibles lesiones premalignas y poder hacer un diagnóstico precoz.

2. Aplicación de un tratamiento específico antiaging orientado al fotoenvejecimiento
En el Instituto Europeo de Biomedicina, además de los productos y tratamientos enumerados en el punto 5. After Sun, recomendamos como medida preventiva antiaging:

· Un plan nutricional basado en frutas, verduras y pescados azules, más 2l de agua al día.

· Uso de Antioxidantes y Vitaminas. El consumo de estos debe realizarse bajo supervisión profesional, pues realizarlo de forma inadecuada podría producir más daños que beneficios. Los Betacarotenos, la Vitamina E y la Vitamina C son muy recomendables, ya sea aplicados de forma tópica o como nutracéuticos.

· Uso de Alfahidroxiácidos (AHA). Están contrastados sus beneficios en pieles alteradas y envejecidas. Tanto los Alfahidroxiácidos como los Polihidroxiácidos aceleran la renovación celular, incrementan la firmeza y la formación del colágeno dérmico, así como incrementan la hidratación de la piel.

· Las zonas más sensibles entrando en este grupo cicatrices, manchas cutáneas, melasmas, los labios, las cejas y párpados, los pliegues como rodillas o codos exigen tratamientos específicos por su alto grado de sensibilidad a la acción solar y el envejecimiento. El ácido hialurónico micromolecular utilizado por la Tecnología Bionic, la mesoterapia a base de vitaminas y productos regenerantes consiguen efectos más que satisfactorios.




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