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Tarima flotante y tarima maciza no son lo mismo


tarimas en madridSon muchas las personas que se interesan por todo tipo de tarimas en Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad para instalar en su hogar. Se trata de una opción realmente interesante que mejora la estética de una casa de forma sencilla y rápida. Sin embargo, existe una buena cantidad de alternativas diferentes que es importante conocer.

En primer lugar y para que quede claro: la tarima flotante y la maciza no son lo mismo, por mucho que la gente se empeñe en nombrar a una u otra de forma independiente. Es por ello que es fundamental informarse convenientemente antes de optar por una u otra opción para el hogar.

Cuando se acuda a mirar tarimas en Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad hemos de saber perfectamente cuáles son las características propias de cada tipo. Así por ejemplo, las flotantes de madera también son conocidas como “multicapa” y se caracterizan por el elemento base que las compone: la madera natural.

Así, una tarima flotante estará compuesta por al menos tres capas: contracara, persiana y de uso.

La primera de ellas, la capa base o contracara contará con un grosor de aproximadamente 2 o 3 milímetros. La intermedia o persiana suele estar compuesta por listones de madera conífera que van cosidos entre sí para otorgar la máxima cohesión posible al conjunto. En último lugar, la superior o de uso estará fabricada en madera noble, pudiendo presentar una, dos o tres lamas, siendo su grosor habitual de 3 o 4 centímetros.

Una de las ventajas de los suelos flotantes es que su montaje puede realizarse sobre el pavimento existente sin necesidad de llevar a cabo una obra más compleja. Además, ofrecen gran sensación de calidez y diseños atractivos para la confección de ambientes acogedores.

Los otros tipos de suelos en Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad más demandados son los macizos, unas tarimas formadas por tablas cuya composición es exclusivamente maderas nobles. El grueso habitual de esta opción es ligeramente superior a las flotantes, situándose entre los 18 y los 22 milímetros.

Para poder instalar en el hogar esta clase de suelo hay que tener presente que podrá ser colocado de diferentes maneras: pegado, clavado sobre rastrel o también flotante sobre tela de polietileno.

En último lugar, aunque su utilización habitual se ubicaba en los hogares, en los últimos años se ha venido utilizando mucho para todo tipo de zonas deportivas, como por ejemplo gimnasios o polideportivos, así como para emplazamientos que sufran un enorme tránsito de personas, como museos o teatros.




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